Tag Archives: deterioro cognitivo

Este “adiós” esconde un “hasta luego”…

11 Nov

Nos mudamos!! Hemos creado una nueva web, para que todo esté más claro y resulte más fácil encontrar la información de contacto: www.integracerebral.com

Hace casi 4 años ya que inauguramos este blog, con la intención de crear un lugar donde recoger información, noticias, consejos y pautas para todo aquel que lo precisara, siendo conscientes de que escasean las fuentes fiables de información sobre este tema. Ni en nuestros mejores sueños hubiéramos pensado tener tanta aceptación, tantas palabras de ánimo, comentarios positivos y también alguna discusión, aunque consideramos que éstas siempre son productivas, si se aportan argumentos y se realizan desde el respeto mutuo.

Abandonamos esta plataforma, pero vamos a continuar realizando el blog de la misma forma que lo hemos llevado hasta ahora y con el mismo empeño: aportar información veraz y específica sobre el daño cerebral, sus consecuencias y pautas de manejo para familiares, profesionales y todo aquel que esté interesado.

Para inaugurar esta nueva etapa, ya hemos publicado el primer post, contando nuestra crónica de las actividades del Día del Daño Cerebral 2014 en Murcia. Podéis visitarlo en este enlace.

Esperamos que os guste tanto o más de lo que os gustaba éste y poder seguir contando con vosotros en nuestra nueva web.

Todo el equipo técnico de Integra se despide de este blog y espera veros en la nueva dirección.

Todo el equipo técnico de Integra se despide de este blog y espera veros en la nueva dirección.

Un fuerte abrazo de parte de todo el equipo de Integra Daño Cerebral.

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Mantener el cerebro activo, la mejor prevención contra la demencia.

15 May

Hoy os traemos esta interesante noticia sobre la importancia de la estimulación para mantener las capacidades cognitivas. Nos gustaría recordar también que algunas capacidades muestran un mejor rendimiento con la edad, como el aprendizaje por ensayo-error (Revneurol).

Para nuestro cerebro, el envejecimiento no es inevitable. Un grupo de investigadores suecos (de la Universidad de Umeå, el Instituto Karolinska y el centro Max Planck de Alemania) ha desvelado además que, para prevenir el deterioro de nuestro órgano más fundamental y mantenerlo en forma, cuenta más lo que se hace a edad avanzada que lo realizado a lo largo de los años anteriores. Los resultados de esta investigación han aparecido en el último número de la revista científica «Trends in Cognitive Sciences.

«Aunque algunas funciones de la memoria tienden a declinar cuando envejecemos, hay gente mayor que muestra un funcionamiento bien preservado, comparable al de un cerebro más joven», dice Lars Nyberg, profesor de Neurociencia en la Universidad sueca de Umeå y autor principal del estudio.

Los resultados descartan que la educación sea el factor más importante para mantener el cerebro, ya que la probabilidad de experimentar pérdidas de memoria en la vejez era igual para aquellos participantes con doctorados que para los que abandonaron los estudios en el instituto. El experimento Betula, uno de los análisis que componen esta investigación recogió datos a lo largo del tiempo, tanto cognitivos como no cognitivos, de aproximadamente 1.500 adultos participantes, que fueron clasificados según si su envejecimiento cerebral era «usual» o «exitoso». Los resultados revelan que sólo el 10% de los cerebros analizados entraban en la categoría de «exitoso».

«Hay una evidencia bastante sólida de que estar física y mentalmente activo es la mejor forma de mantenimiento del cerebro», dice Nyberg. El objetivo de este proyecto es estudiar, por medio de técnicas de neuroimagen, cómo las funciones de la memoria cambian a lo largo de la vida, para determinar factores de riesgo para la demencia y cómo ésta comienza a manifestarse.

Cuantos más estímulos, mejor

Tampoco la elección de una u otra carrera laboral parece ser determinante. Aunque los investigadores coinciden en que una ocupación «compleja o exigente aporta una pequeña ventaja, estos beneficios se esfuman rápidamente tras la jubilación». Un hallazgo interesante es que las personas mayores que dieron mejores resultados compartían tres factores: una buena educación, una rica actividad social y que conservaban sus propios dientes.

Conservar los dientes, más que algo anecdótico, es analizado como síntoma de una vida más saludable y unos hábitos de higiene y alimentación más adecuados. De acuerdo con un estudio realizado a casi 500 ancianos en el Hospital Universitario Doctor Peset de Valencia, la población mayor de 65 años conservaba en 2005 una media de seis dientes más que diez años antes.

Para Nyberg y su equipo, la clave está en la actividad. Aquellos sujetos que gozaban de más estímulos sociales, mentales y físicos mostraron mejores resultados cognitivos: sus cerebros aparentaban menos años de los que realmente tenían.

Mantenerlo joven

Los científicos afirman que «en conjunto, esta amplia variedad de hallazgos evidencian lo heterogéneo que resulta el envejecimiento del cerebro. Algunos sujetos mayores muestran pocos o ningún cambio en relación a adultos más jóvenes, además de una actividad cognitiva intacta, lo que demuestra que la clave para preservar la memoria durante el envejecimiento está en mantener el cerebro joven, no tanto en responder a los cambios del cerebro o tratar de compensarlos». Estudiar el cerebro de las personas mayores utilizando aparatos de Resonancia Magnética Funcional o PET permite a estos científicos recabar información «en vivo» de procesos patológicos el alzhéimer.

Nunca es tarde

Los investigadores comentan que esta nueva aproximación al envejecimiento representa un cambio de paradigma. En el pasado, gran parte de la atención de los científicos se centraba en comprender cómo el cerebro trata de compensar el declive cognitivo asociado a la edad. Ahora, este estudio sugiere que lo principal es preparar el cerebro para que acometa con éxito esos cambios asociados a la edad sin alteraciones en la memoria y la cognición. Los genes juegan en esto un papel importante, pero las opciones vitales y otros factores ambientales resultan críticos, especialmente en la senectud –reza el informe.

En cuanto a la detección de la demencia senil, Nyberg y su equipo aseguran que los primeros síntomas pueden darse hasta diez años antes de que esta enfermedad sea diagnosticada. Y a menudo, antes de lo que muchos creen: a partir de los sesenta años. «Es el momento en el que se tienen más problemas para recordar nombres y reuniones», apunta Nyberg. Sin embargo, el estudio ha demostrado también que, incluso a edades muy avanzadas, la capacidad de seguir acumulando conocimiento, y utilizarlo con criterio, persiste.

GIMNASIA CEREBRAL

Estimular la actividad cerebral a partir de los 65 años resulta más útil que comer rabos de pasa durante toda la vida.
Ejercicio físico. Es vital ya que, según el estudio sueco, el mantenimiento del cerebro tiene una gran influencia vascular. Incluso a nivel microscópico, existen lesiones neuropatológicas relacionadas con la demencia. En ausencia de lesiones de tipo vascular, se observa un bajo decline cognitivo asociado a la edad.
Descanso. Muchos estudios señalan que las dificultades para dormir contribuyen a un deterioro cognitivo, lo que, en una edad avanzada, puede afectar gravemente al desarrollo de actividades como conducir, manejar ciertos instrumentos o tomar la medicación. Una investigación reciente publicada en el Journal of Neuroscience Nursing cifraba en un 50% los mayores que tienen una mala higiene de sueño debida a dificultades asociadas a la edad.
Estrés. Mantenerlo bajo control afecta para bien a la fisiología del cerebro. Los esteroides producidos por un estrés continuado dañan los receptores del hipocampo. La atrofia de esta parte del cerebro conduce tanto a daños en la memoria como a enfermedades como depresión o esquizofrenia.
Consulta la noticia original en la web del periódico ABC

La Dirección de Tráfico realiza un estudio sobre el efecto del deterioro cognitivo en la capacidad de conducción

22 Mar

La Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco ha patrocinado un proyecto de investigación destinado a estudiar el efecto del deterioro cognitivo que sufren personas afectadas de daño cerebral adquirido en su capacidad de conducción. El trabajo ha sido realizado por el doctor en Psicología, neuropsicólogo, y profesor de la Universidad de Oviedo, Igor Bombín y coordinado por Prometeo Innovations. El estudio pone de manifiesto que las alteraciones cognitivas pueden limitar la capacidad de conducción de una persona con plenas facultades físicas y visoperceptivas, y fija las bases para diseñar un protocolo de evaluación fiable.

El término daño cerebral adquirido (DCA) se refiere a una lesión adquirida de un cerebro que hasta el momento había tenido un desarrollo normal. Las dos principales causas son los traumatismos craneoencefálicos y los accidentes cerebro vasculares o ictus. Las funciones afectadas abarcan el aparato motor, sensorial, el funcionamiento cognitivo, las habilidades comunicativas y la capacidad para regular la conducta y las emociones.

Cuando, a consecuencia del DCA, la incapacidad o dificultad para conducción está motivada por déficit físicos o motores son fácilmente identificables y existen ayudas técnicas o adaptaciones del automóvil que posibilitan la conducción.

Sin embargo, las alteraciones cognitivas o intelectuales también pueden dificultar la conducción segura y el problema radica en que los test psicotécnicos requeridos para la obtención y renovación del permiso de conducción no siempre son sensibles a estas alteraciones cognitivas. Actualmente, no hay un protocolo de evaluación que permita discriminar a las personas con alteraciones cognitivas que sean capaces de conducir con seguridad con respecto a las que no lo son.

Para buscar una solución a este problema, la Dirección de Tráfico, con la colaboración de la Federación de Asociaciones de Daño Cerebral de Euskadi (FEATECE) puso en marcha un proyecto de investigación en el que han participado 60 personas voluntarias.

Valoración neuropsicológica, prueba del simulador y evaluación de conducción

Los participantes fueron sometidos a tres evaluaciones diferentes. En primer lugar, se diseñó una prueba de conducción para su ejecución en un simulador (que contiene un asiento, volante, pedales y palanca de cambios, como los de un turismo). Se realizó en un entorno virtual para poner a prueba las posibles alteraciones cognitivas que afectan a la capacidad de atención, velocidad de procesamiento de la información, control ejecutivo y multitarea.

Además, se les hizo una extensa valoración neuropsicológica que recogiera las habilidades cognitivas relacionadas con la conducción eficaz. Y por último, hicieron una prueba de conducción real en un vehículo de doble mando, con la colaboración de un profesor de autoescuela.

Se consideraba que la evaluación del profesor era el criterio final y definitivo y que la valoración en el simulador y la valoración neurosicológica deberían predecir ese mismo resultado, ya que la finalidad era conseguir esa fiabilidad sin necesidad del profesor de autoescuela, para que, en base a ese protocolo, los médicos u otro profesional cualificado puedan decidir sobre la capacidad o no de conducción segura.

De los 60 participantes, el 40% (24 personas) fueron valoradas por el profesor de autoescuela como NO aptas para la conducción segura. La causa principal para la incapacidad era la presencia de las mencionadas alteraciones neuropscológicas. La dificultad para valorar la gravedad de su déficit por los propios afectados queda patente en el hecho de que la mayor parte de las personas evaluadas como no aptas estimaba que sí lo estaban y 16% manifestaba que conducía de forma habitual.

Las pruebas neuropsicológicas pusieron de relieve que las personas con DCA no aptas para la conducción presenta un mayor grado de afectación cognitiva en áreas como velocidad de procesamiento, atención y memoria. En el simulador se comprobaron diferencias significativas entre aptos y no aptos al menos en cuatro variables relacionadas con la eficiencia en la conducción y la adopción de medidas arriesgadas.

La selección en las pruebas y el simulador ha permitido diseñar un modelo de clasificación. Según cinco variables procedentes de ambas valoraciones, se puede clasificar a un sujeto con una fiabilidad (refiriéndose a la concordancia con el criterio del profesional de la autoescuela) del 75,6%.

Félix Samaniego Salazar, Presidente de FEATECE, ha señalado la importancia del estudio y la colaboración de su entidad, que ha aportado tanto profesionales de apoyo a la investigación como personas afectadas participantes en el mismo. Ha recalcado igualmente el interés que tiene la Federación en que dicho estudio sirva para, en un futuro, llegar a establecer una herramienta fiable que posibilite la valoración de la capacidad cognitiva para conducir.

La directora de Tráfico, Amparo López, por su parte, ha declarado que “trabajar en la prevención y para ello, profundizar en el conocimiento, es uno de los principales objetivos de la Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco. Y en esta línea nos pareció fundamental profundizar en un problema que afecta a familias que cuentan con un miembro que ha sufrido un daño cerebral y a las que el marco legal no les da garantías suficientes de seguridad. El estudio nos ha puesto de manifiesto que estos momentos los test psicotécnicos que se realizan a los afectados no son suficientes para evaluar las alteraciones cognitivas que afectan a una conducción segura. Por ello, desde la Dirección de Tráfico queremos impulsar el análisis exhaustivo del marco legal y su posible reforma, con el fin de garantizar una evaluación suficiente, que permita mantener la autorización para conducir con garantías de seguridad tanto para el afectado como para terceros”.

 

Fuente: http://www.ertzainza.net